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"La metamorfosis de Benicio Reyes"

U na mañana en que Benicio Reyes desayunaba junto a Patricia, su esposa; alcanzó a divisar una montaña de basura elevándose frente a la ventana. Perplejo ante la extrañeza, se dirigió hacia el monigote que se incorporó sobre la banqueta para marcharse. Entonces corrió despavorido y alcanzó a enganchar los dedos en la cuerda que aprisionaba la basura; jalándola hacia él y resultando en un derrumbe de incalculables envases plásticos de todas las formas y tamaños. Con el caos a sus pies, Benicio atisbó como un brazo sobresalía de entre la basura, revelándose el cuerpo de un hombrecito de complexión menuda, con más barba que presencia y unos ojos de mirada inquietante que le perturbaron la paz. Para pretender poseer las agallas de las que carecía, le dio un puntapié a un envase que enseguida rodó hacia la carretera y se extravió entre los matorrales, al igual que su paciencia. —¿Qué demonios haces en mi propiedad? Con recelo y desconfianza, el hombre de barba selvática lanzó ...

"Te amo en nuestro idioma".

En el sofá de un café, Caterina observa a Leo, que se encuentra absorto entre las líneas de un libro. Ella simula que lee, siendo incapaz de comprender las frases que en su mente pierden el sentido. Culpa a Leo de su eventual torpeza.  Él , encantador, con sus poros que emiten lo que Caterina desearía que sus ojos delataran; sin misterios ni conjeturas.  Los ojos de ella regresan al párrafo inconcluso, pues su concentración se dedica a analizar si el lenguaje corporal de Leo le indica lo que ella anhela que  él  grite ¿Ele me ama? ¿Ele gostou? Ella piensa en portugués, porque siente que, si piensa en español, su mirada la  traicionará , y que Leo, un metódico y detallista que le censura los gestos y las miradas a modo inconsciente, se p ercatará de su leta nía r omántica, de su sorpresivo, creciente y caluroso amor por él. La mente de Caterina entra en un duelo entre lo que ve y lo que siente; llegando a pensar que es posible que Leo la ame, pero que...

“Tu puente, tu cultura; una realización artística colectiva”

Pasar por un puente sin color, desolado y atestado de graffitis sin sentido ni narrativa estética, no era agradable a la vista de los peatones. Debido a eso, el día diez de Noviembre del 2018, en el  puente peatonal "General Venustiano Carranza”, que  conecta a la  UABC, unidad Valle Dorado con el Hospital General; se inició una intervención artística urbana que cambió la manera en que el puente es identificado y observado por las personas que cruzan por él.  Esa mañana, cuando las pinturas en base a tonalidades de azul y verde hicieron su primera aparición en la parte superior del puente, esté pasó de ser el medio más seguro para cruzar la carretera, a ser un vínculo de cruce en donde los transeúntes disfrutan la rica paleta de colores naturales que inundan y enmarcan a las diferentes especies de animales marinos y terrestres que se figuran en aproximadamente 500 metros lineales que rodean el puente. El día comenzó con...

Dos veces victima.

Vivo en un país en el que según los registros del instituto nacional de estadística y geografía (INEGI)una mujer es asesinada cada cuatro horas. Podría pensarse que por el hecho de vivir en medio de noticias que anuncian violaciones, abusos y asesinatos perpetrados en contra del género femenino, la precaria situación tomaría el tono de la certeza y se volvería parte de la rutina de la mañana, mientras se bebe el café y se atisba con el rostro neutral, casi ignorando la nota roja que relata el martirio que sufrió una mujer antes de ser silenciada con un balazo en la frente. El lunes 06 de agosto me recibió con una noticia que me dejó devastada. El cuerpo de una chica mexicana de veinticinco años había sido encontrado en Costa Rica, en la famosa playa del Carmen. María Trinidad Matus Tenorio era cantante y semanas atrás había iniciado su sueño de viajar. Enamorada de la vida y de la música, nunca se imaginó que el inocente viaje que emprendería, sería hacia el final de sus días....